Mi cumpleaños empezó con cuarenta, ni ganas de celebrarlo, miedo a que mis hijas y nietos caigan por el coronavirus.
Por suerte sé empezar a dejar a los niños salir una hora para que puedan ser niños, jugar y sobretodo que les dé el aire y el sol tan necesario para sus huesos y para crecer.
El lunes irán empezando a abrir las empresas tan necesarias para la sostenibilidad de la economía del país.
El día once de mayo sí todo sale bien por Fin podremos disfrutar de un poco más de la vida, porque verla pasar a través de la ventana no gusta a nadie.
Poco a poco empezaremos a recuperar lo que por el momento lo tenemos en standby.
Que ganas de abrazar a mis nietos de disfrutar de sus sonrisas, de volver a la normalidad.
Me digo a mi misma que ya queda poco para que esto pase, pero a veces me entra el pésimos y me pregunto si eso será posible, sí éste coronavirus se le podrá combatir, si se encontrará una vacuna o algún medicamento que lo mate.
La ciudadanía española se a comportado bien a un que yo diría mejor que bien, a un que siempre hay alguien que no lo hace poniendo en riesgo su vida y la de los demás.
Hoy tengo los ánimos por los suelos, me empieza a afectar todo más de lo que me gustaría.
En fin mañana será otro día
No hay comentarios:
Publicar un comentario